En la primera sesión del Taller de Danzas Ancestrales que celebramos en el Parque Juan Pablo II de 7 Palmas, gracias a un pequeño imprevisto técnico que se dio, el grupo se acopló perfectamente a la situación aceptando que no había altavoz y dejándose fluir ante ese presente, experimentando a través de las voces y sonidos emitidos del cuerpo.